Rey Luy "La leyenda vive"
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Rey Luy "La leyenda vive"
Los comienzos
Una carrera hacia el éxito
PAGINA EN CONSTRUCCION, DISCULPEN LAS MOLESTIAS
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Por desgracia no hemos podido obtener todas la fotos que nos hubiera gustado publicar pues las pocas que tenía este artista les fue robadas literalmente por una indeseable llamada Patty, conocida por este cantante del que se aprovechó con falsas esperanzas de apoyarle en su carrera justo antes de que recayera por su enfermedad por tercera vez. Después de 8 meses de hospital, intentó buscar a esta “persona” y cuando la localizó le huía con evasivas dejando de contestar al teléfono, omitiendo su dirección etc.
Esta fotografía es una de las pocas que hemos podido rescatar del álbum privado de Rey Luy, interesante por su rareza; no se conocía una imagen del cantante de tan temprana edad (14 años) cuando solamente daba conciertos como amateur intentando abrirse paso en el mundo de la música y en el mas difícil, del R´n´R con su primer grupo “Los Brillantes”
No podríamos hablar completamente de Rey Luy sin hablar de los orígenes del Swing Rock que este artista creó gracias a la fusión del Rock and Roll con su ascendente mas directo, la música de Jazz popular con sus diferentes modalidades (Swing, Lindy hop, dixie, New Orleáns etc) así como del Blues, Rithm blues, Hillbilly Gospel…también como parte de la cultura del Jazz. También era necesario hablar de las motivaciones personales que llevaron a este artista y a sus coetáneos a dejarse seducir por esta cultura, como fue parte de su carácter y de cómo lo sentían y expresaban en su entorno social.
Raúl de Góngora (así es como se llama el cantante con el seudónimo de Rey Luy) pasó sus últimos días de infancia en una cultura pseudo hippie que dominaba la esfera nacional con la pretensión de modernizarse bajo el dominio de un gobierno militar dictatorial. El nacional catolicismo de antaño pretendía crear una imagen mas actual pero siempre dentro de un orden; ese orden que hacia que España fuera un país diferente, un país más moral que el resto, y por supuesto, mas decente. En esto estaba claro que no se iba a cambiar, faltaría más; de manera que, buscando el progreso cultural y artístico, se daba un aspecto “progre” a las parroquias esparcidas por la geografía nacional, en especial a las de las grandes capitales, abanderadas por Madrid. En esta ciudad nació nuestro cantante en cuestión, concretamente en un barrio de aspecto bucólico llamado San Antonio de la Florida, nombre que da título a una de las más célebres canciones de rey Luy. El ambiente creado en este entorno era el de unos chicos con el pelo semi- largo a largo tratado a base de champú de huevo, indumentarias medio hippie pero de marca; y de curas supuestamente muy abiertos de mentalidad con guitarra española al hombro, como los describía muy acertadamente el escritor Paco Umbral. La música era un continuo “ranca, ranca” de muchas guitarras españolas tocando al unísono canciones que hablaban de temas tan cursis y empalagosos como aquel que decía algo sobre una barca que alguien se había dejado en no se donde, y que se cantaba mucho; y creo que todavía se canta (no lo se bien, pues no voy a la iglesia ni conozco a nadie que me lo pueda decir con exactitud) en las misas de este país tan religioso.
La letanía, el sopor y el tedio eran insoportables, solo que Raúl de Góngora creía que esa vida insustancial y anodina era lo único que existía, hasta que un día Elvis murió, y su muerte destapó toda una forma de vida en la que él, era solamente la punta del iceberg que formaba la cultura del Rock and Roll. Cuando algunas personas, como nuestro cantante, se dieron cuenta de lo que se habían perdido, y de lo que se estaban perdiendo, decidieron dar un giro completo a sus vidas para vivirlas con intensidad, como habían descubierto que se podía vivir. Eran los comienzos de un nuevo renacer del R´n´R que coexistía con el emergente pero injustamente derrotista, breve, maldito y malogrado movimiento Punk que al igual que el anterior, sus seguidores estaban dispuestos a desbancar a la anestesia social que reinaba en aquellos días, para mostrar al mundo que todavía quedaban seres humanos que apostaban por la acción en vez de la pasividad aletargada que se estilaba por entonces.
Página no oficial del nuevo club de fans y amigos de Rey Luy
Esta es una página creada por los actuales seguidores incondicionales de Rey Luy para narrar como fue y es la trayectoria musical de este gran artista con una voz privilegiada al servicio de un ideal, de una forma de vida que no está sujeta a convencionalismos, y que desarrolló todo un carácter rebelde y una lucha por la libertad individual inspirada en el auténtico Rock and Roll
España no es un país precisamente avanzado en cuanto a la música contemporánea se refiere y Rey Luy lo sabe muy bien, pues si bien hubo un momento en el que parecía que había un interés por desarrollar una cultura mas actual y más completa en lo musical, este espejismo duró menos de lo que habría que desear. Rey Luy, como otros artistas contemporáneos, triunfó de una forma espectacular. Aportó un nuevo sonido basado en la fusión del Jazz y del Rock and Roll algo totalmente natural que ahora hacen otros tantos artistas en todo el mundo, solo que en España no nos enteramos mas que de los toros, el fútbol, lo que se llama “el corazón” (podrían haberlo llamado del hígado ya que culturalmente es como una patada en dicha parte) y del folklore nacional de peineta zambomba y pandereta o lo que es lo mismo, de “lereles, nonainos, lolailos y cascabeles” junto con temas más “modennos” como “Paquito chocolatero” y “Macarenas varias” entre otros. Como otra de las características patrias es la inconstancia e inestabilidad en todo lo que concierne al compromiso cultural, el apoyo al la cultura varia producto de lo que se denominó “La movida madrileña” se diluyó como la personalidad de muchos de estos sujetos, de manera que junto al declive de la mayoría de los artistas de entonces, al joven cantante se le desarrolló una enfermedad que le mantuvo apartado durante 10 años de los escenarios siendo abandonado a su suerte por el mundillo del espectáculo en aquel duro trance que le llevó al borde de la muerte en tres ocasiones. Solo quedó con lo único que le dejaron; el nombre de aquel proyecto llamado Rey Luy. Sin nadie que le apoyase exceptuando una muy pequeña parte de su familia y algún que otro amigo incondicional, a día de hoy, pasado lo peor, vuelve a intentar ocupar en esta vida el puesto que le corresponde; el de cantante de su Swing Rock, aunque tal vez tenga que hacerlo fuera de este país.
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